viernes, 18 de julio de 2008

Seres mecánicos

Me levento a las 06:30A.M. e ingiero algo que los humanos usan como gasolina y sabe a alquitrán. Lo llaman café. A las 07:00 a.m. cumplo con el protocolo de higiene humanoide. A las 07:30 a.m. acudo a un lugar donde los humanos entran para ser transportados a su lugar de trabajo. A las 08:00 a.m. sólo puedo pensar en escribir y editar una cosa que los humanos llaman revistas y que, se supone, contienen cosas interesantes para ellos pero que yo no comprendo.

Tengo en mi memoria interna programado para las diecisiete treintaycinco, cinco segundos treintaydos milésimas de llanto regular a la orden de 0,2 ml por segundo en un flujo continuo que ha de caer hasta las mejillas sin saturar mi sistema. Exactamente 3 segundos, 40 milésimas después tendré que sonarme la nariz de manera estruendosa para imitar un comportamiento humano que no entiendo. Estoy programada para evitar que mis chips sufran un colapso y sobrevivir al llanto. Cuando acabe con el minuto y medio de recolocación interna cogeré el teléfono para hablar contigo. Como no soy no siento. Robot. No hay capacidad de sentir nada por tí. No empatizo. Mi sistema no reconoce tus emociones. Desbordas. No olvides que, en mi sistema, la vida se programa una y otra vez. No existe pena ni arrepentimiento ¿quién dice qué es ser feliz? A las 21:00 P.M. he de acudir a la cita con los JP, mona y sonriente. Los JPs pedirán cerveza. Automáticamente he de confirmar mi adhesión a la causa (estoy programada para ello). Si hay suerte bailaré un par de canciones que no me gustan porque no entiendo qué es eso que los humanos llaman música. Los JPs me abrazarán. Yo les diré que buenas noches. A las 03:00 A.M. se apaga el sistema. Soy un robot y me comporto como tal.
..........
La imágen es de Richard Gray y me gustaría que alguien me acompañase a ver a Richard Bona.

jueves, 17 de julio de 2008

Pecado


Soñarte es pecado. Es casi más pecado que el acto en sí de desear estar contigo. Sentirte. Respirarte despacio. Tus manos jugando con mis dedos. La forma en que te toco el pelo. El escalofrío que me recorre cuando me hablas muy bajito en la nuca y me dices "niña" y me dices que ya pasó y me cuidas. Pecado. Cierro los ojos. Me dejo llevar. No hay dolor en esta cama, no hay problemas, no hay mañana. No te levantes por nada del mundo. Duérmete. Déjame matarte a besos (y mordiscos). Permíteme escucharte dormido. Hazme el café por la mañana y bésame. No hace falta sexo, me pone el olor de mis sábanas cuando te quitas las legañas en mi baño...

¡Mierda! ¿No aprenderé nunca? ¡Mierda! He vuelto a pensar en tí.
-----------------------
La imágen es de Kareem Illya. Y me ha recordado a otro Kareem, si alguno sabe de él avisadme.

jueves, 10 de julio de 2008

No más buenos días


En la otra punta de la ciudad un hombre mayor con las manos llenas de manchas y arrugas jugaba, esperando el momento justo, con su arco. Llevaba casi dos meses en guardia esperando que apareciese el momento adecuado para llevar a cabo su misión. Ni sabía ni quería saber por qué la habían condenado. Su trabajo era esperar y acabar con ella. Justo en el momento en el que ella asomó la cara por el balcón de su pequeño piso, el hombre respiró profunda y lentamente, levantó la cara, tensó el arco y lanzó una flecha con tan mala suerte, para ella, que se clavó en su pecho, sacudiendo a la chica como a un pelele y convirtiéndola, al instante, en sombra de lo que era. Herida, sofocada e hiperventilando, logró salir al portal donde murió entre los brazos de un desconocido al que sólo daba los buenos días en el ascensor. Cada vez que parece que levanta la cabeza, va alguien y la vuelve a matar... así, siempre.

miércoles, 9 de julio de 2008

Djavan


El bajista me invitó ayer al concierto en el Patio del Conde Duque de Djavan. Reconozco que había oído a penas un par de canciones y que tenía más bien pocas ganas de ir. Sin embargo, fue empezar la música y se me pasó todo. Un tipo de casi 60 años, bailando, cantando y tocando la guitarra. Un tipo que compone letras preciosas y que, encima, tuvo el detallazo de prepararse un tema para el público español. ¿Y qué puede elegir alguien así para hacer una versión? Pues Camarón, La leyenda del tiempo, ni más ni menos. Y ahí, terminó de ganarme, aunque, dado que me pasé medio concierto alucianada y con los pelos como escarpias, diría que me había ganado a la segunda canción. Ay, ignorante de mí qué poco sabía yo de este peazo de músico.

Pero, como en todos los conciertos, hubo cosas malas:
1. Un tipo con rastas que iba de ¡mira, quiero ser como tú! que llevaba las mismas rastas y tenía que bailar MAL (casi punk) todo, dar las palmas más fuertes ( a destiempo) y gritar MUCHO ( creyendo que le iban a dar la enhorabuena por ser el más friki) que, además, era bastante alto y no paraba de fumar porros cuyo humo iba, ineludiblemente, a mi cara, y al que quise asesinar en repetidas ocasiones cogiéndole de las rastas y llevando su bonita cara a mi rodilla. Y 2. una parejita que de babosa hubiese podido protagonizar 'Dame un beso Licia' que se cantaban las canciones entre ellos (inventándose la letra) yse daban besitos mientras veían el concierto en la pantalla de su cámara que, por cierto, nos anulaba toda posibilidad del ver el escenario a los demás y nos obligaba a seguir el concierto al ritmo de su zoom mientras los dos se miraban, cantaban y metían mano impúnemente cuando lo que yo quería era decirles que cogiesen su puta camarita y se fuesen a un hotel a grabarse entre ellos y que nos dejasen en paz.
y 3. que era aboslutamente imposbile pedir una cerveza a tiempo porque si te ibas al bar no podías ver el concierto y si te quedabas en el concierto (que es lo que hice) al llegar a casa morías de deshidratación. A parte de eso, digo, todo genial.

martes, 8 de julio de 2008

Bristol


Bristol es maravillosa para todos aquellos que disfrutamos del arte urbano y la ilustración ya que está llena de graffittis de todos los tipos/ colores y tamaños. Uno de los personajes más famosos de esta pequeña ciudad es Banksy que, seguramente, os sonará ya que fue el tipo que tuvo las santas narices de pintar en el muro de la vergüenza de Cisjordania.

Mi colega, al que fui a visitar, vivía justo en la calle donde está esta maravilla. Dicen por ahí que la casa se ha revalorizado hasta costar tres veces más de lo que valía antes del graffitti. Deberían aprender los que gobiernan en Madrid ya que consideran que esto es gamberrismo. Deberían aprender a diferenciar entre el artista y el estúpido que pone su firma en una pared, así podríamos disfrutar más del arte.

Por otro lado, este fin de semana he tomado la decisión de "cambiar" un poco el blog. A partir de ahora sólo hablaré de ilustración y colgaré relatos. Se acabó lo de contar mi vida y mis reflexiones porque sólo trae problemas y malinterpretaciones. La pregunta que me planteo es ¿borro todo lo anterior o dejo sólo los cuentos?