
Si te vas al cumpleaños de una tía del Atleti sabes que la noche sólo puede acabar de una manera: son sabor a varias cervezas de más y cierto mareo existencial que te deja al día siguiente con dolor occipital y un tirón en el cuello. El caso es que por lo uno o lo otro, ayer estaba jodida. El hecho de tener que currar hoy tampoco anima mucho a reponerse, así pues me gustaría quedarme encerrada con mi Mary interior intentando superar traumas como la llegada de la Navidad o los anuncios de Supersol.
Porque, amigos, todos tenemos una Mary interior que no nos hace mucha gracia pero cohexiste con nosotros. Es la que nos obliga a ver telemovies y a ponernos pantalones anchos y jerseys de colores excéntricos cuando tenemos la regla. También ocurre que, a veces, te encuentras con una persona que te saca la Mary que tienes dentro. A mí me pasa a menudo con Madame M. A la que me pongo a hablar con ella de miomas y otros traumas psicodélicos me empiezo a poner tremenda y sólo me faltan los rulos y las zapatillas rosas de seda con pompón... Reivindico, pues, a las Marys y las invito a salir un día todas juntas.
Pasando a otros temás aún más absurdos os doy otra lista de planes que yo no sé si cumpliré:
- Esta noche en el Low Félix da Housecat (mare mía). Y espero ir de todas, todas... (que el cierre me lo permita y D.M.)
- Mañana ¿os he dicho ya que hay conciertazo de Radio Soulwaxx y los 2 manydjs?
- El hada tiene un puestecillo en el Mercado de Puerta de Toledo (hasta el día 17). Id y comprad todos en él...
Si luego me aburro con el cierre os posteo un cuento paranoide que escribí ayer...


