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martes, 17 de febrero de 2009

Los puntuales


El puntual mira inquieto el reloj, cruza la calle para pedir un café para llevar en el Starbucks, vuelve a la boca del metro. Repite sistemáticamente su melodía: sorbo de café, vistazo al móvil, reloj, café, móvil, reloj, cafémóvil, reloj, cafémóvilreloj...
Pasan los minutos y se agobia. Tira el vaso de café a la basura y se aleja penosamente por una calle comercial bulliciosa.

Dos minutos más tarde pongo mis ojos en ella: misma rutina, misma desesperación, otra salida de la misma parada de metro.

Los puntuales son gente tan respetuosa que no se llaman para no poder reprocharse la falta de respeto que supone que se llegue tarde sistemáticamente a las citas.
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Visto y vivido ayer en la Plaza de Callao. Lugar de (des)encuentros donde los haya.
La ilustración es de Sucktalife

martes, 16 de diciembre de 2008

Sin sutileza


Verás, estoy hasta la narices de que te confundas. He estudiado periodismo, no psicología. Soy una periodista, no una plañidera. Mis lágrimas no tienen precio y tienes que aprender a solucionar tus problemas en tu intimidad. No me gusta que vengas a casa sin avisar. No me gusta que me "raptes" para contarme penas. Estoy harta de ser un klinex. Como la sutileza parece que no funciona, tendré que convertirme temporalmente en una borde. Verás, no me importa y no me interesa lo que te pase, no estoy bien y tú no preguntas qué tal. La próxima vez se lo cuentas a tu mano a ver qué te responde porque paso de gilipolleces: que te enamoras siempre del chico equivocado (háztelo mirar), que al que quieres no te quiere ( eso nos ha pasado a todos), que no te llevas bien con tus padres (vete de casa que ya tienes edad), que creo que tengo un problema médico (acude a él, no soy doctora en nada), que mis amigitos ya no me quieren (échate unos nuevos o conviérte en un sociópata), que tu familia es una mierda y no les soportas ( échale huevos y pasa de ellos), que te sientes mal en general y no sabes porqué (llama a un psicólogo) y que te molesta este post (habértelo pensado antes de abusar).

miércoles, 10 de diciembre de 2008

De mitos y mitas


Últimamente leo bastante sobre mitos y este fin de semana han ocupado parte de mis conversaciones que transmito para el debate público. Pongamos por ejemplo el mito de Ulises y sus pruebas mientras la pobre Penélope se queda en la playa esperando su regreso a Ítaca. No seré yo quien diga que lo tuvo fácil pero sí que creo que la historia de la humanidad sería otra si Penélope se hubiese dejado de tantos lloros y hubiese hecho algo. Algo. Cojons, por ejemplo, mandarle a la mierda, hacerse valer y olvidarse de un capullo que no sabe si se acuerda o no de ella. Pensemos, por ejemplo, que la historia fuese al revés. Penélope tiene que irse a cumplir las mismas pruebas y regresar a Ítaca para encontrarse con su amado Ulises. Seguro (y me juego una mano) que a su vuelta estaría con una de tetas operadas y dos amantes... ¿Por qué no cambiamos los mitos? ¿Por qué no las convertimos en heroínas capaces de hacer lo mismo que un hombre? El mito, al fin y al cabo, es una creación del ser humano para explicar el mundo. ¿Por qué no empezamos a cambiarlos para avanzar en otro sentido? Estoy cansada de hombres que te piden que les esperes, que les entiendas, que buscan una segunda madre. Nenas, nosotras pariremos hombres y hemos de educarles desde otra perspectiva... a ver si para entonces la humanidad va un poquito mejor y se erradican comportamientos machistas de ésta.

Pd: tengo unos microrrelatos de lo más monos en la chistera, señores... mañana si eso
Pd2: la ilustración es de Jelkov. Canela fina.

lunes, 14 de abril de 2008

Te calo o me calas

Jueves. 23 horas. Suena el timbre de mi casa. Extraño, muy extraño.

- ¿ Quién es?

- La vecina de abajo.


Pienso ' Oh,oh' mientras la señora me grita en un español tristísimo que yo estoy intentando matarles porque les caen las cataratas del Niágara al lado de un enchufe y que vamos a morir todos electrocutados. 'Baja, tu ver...' Bajo y Dios mío, vamos a morir electrocutados. vale, llame a su casera y que llame al seguro y entonces vemos... Mientras tanto corto el agua para que ustedes no mueran. Mi casero, que es un facha pero buen tipo me dice que, como parece nuestro, vaya adelantando y llamando al seguro.

Viernes. Llama el fontanero. Acudo a casa deprisa y corriendo desde el trabajo. En el primero hay seis personas en casa del vecino mirando la mancha. Una vieja (llamada Visi) me dice que han tenido que cortar la general por mi culpa porque los vecinos van a morir. Homicida, me llama. DIgo que ayer no estaba tan mal y que en mi casa no hay nada. No se lo cree con lo que la insto a subir a verlo ella misma. Desde ese momento es mi aliada. Desde el piso de abajo el fontanero abre el techo mientras las seis personas le dicen lo que es :

- Eso va a ser la bajada de la general (ya señor, sólo que es agua limpia y la bajada va por la cocina).
- Eso va a ser de la caldera (ya señor, sólo que es evidente que viene del baño).
- Eso es una enjuta (¿no se dice junta?)
Y Visi, la vieja reina del mambo suelta: Que no, que eso es del bote sinfónico
( ¿Sinfónico?¿Sifónico con ritmo constante de goteo?).

El fontanero me mira con cara, de por qué Dios mío. Yo pienso lo mismo. Hay que abrir arriba (en mi casa). Todos se transladan a mis 35 metros cuadrados mientras le dicen cómo y dónde picar. Entonces llega mi casero y la administradora de fincas para decir que van a denunciar al fontanero por la pérdida de valor estético de mi baño. Pero vamos a ver, caballeros que yo lo que quiero es usar mi baño y no matar a nadie en el intento. Al final acaba el lavavo en mi balcón, el inodoro superpuesto pero no fijado, la pared picada y una gujero que, si fuese dos centímetros más grande, permitiría que saludase a los de abajo a la par que hago pis... Pero déjenme en paz, par diez, y váyanse a su casa con sus historias.

lunes, 31 de marzo de 2008

Dime cómo duermes

En estas épocas obtusas es cuando más cuenta nos damos de lo necesario que es seguir el instinto. Algo me decía que este fin de semana iba a ser grande, así convencí al hada de que así era (y así ha sido). Aunque algunos lo han aprovechado más que otros, lo cierto es que he salido, he bailado, me he rodeado de buena gente y me he dejado querer (por quien quiero que me quiera y por quien me quiere porque sí).

Ayer, entre risas, una de mis mejores amigas me contaba que se había ligado a un tío. Resulta que le conoció en el baño de un bar (todo muy romántico) y él la beso el cuello antes de presentarse (todo muy normal). Pero como ella es así (todo romanticismo) se dejó querer y acabó durmiendo todo el fin de semana con el chico romántico. Resulta (de que) el amable de él había decidido dormir abrazado a ella toda la noche... Y a ella le parecía de lo más romántico. Vamos a ver. Estamos ante una razón brutal para la ruptura. Si estás en una cama de 90 pues, bueno, las estrecheces obligan. Pero si duermes en una cama grande, por Dios, aparta. Las horas de sueño son sagradas (8 para dormir, 8 para trabajar y 8 para rezar, según los monjes) y las necesitas... Si me paso toda la noche con el cuello mirando a Tudela me levanto mal, cual Trueba y de mala leche. ¡No! Te apartas y me dejas seguir durmiendo. Esto por no hablar de que, probablemente, sea un tipo celoso y posesivo porque, sin duda, te ha raptado para llevar a cabo algún tipo de plan maléfico que tenía en mente desde hace tiempo. Así las cosas yo quiero un tío que duerma cerca pero no encima, que me deje bocabajo y espatarrá, que duerma sin almohada y, sobre todo, que no me robe el nórdico. ¿Es tanto pedir?

Pd: Sé que existen porque a veces me acompaña. La ilustración es de clavelet.

miércoles, 26 de marzo de 2008

De pasotismo, frustración y lo cotidiano.


Uno de los problemas de la sociedad moderna, y sobre todo de nuestra generación, es que no nos han preparado para la frustración. Y en esta sociedad en la que a todos nos gustaría tenerlo todo la frustración es una parte cotidiana de nuestra vida. Nos empeñamos en caerle bien a todo el mundo. En que todo el mundo te aporte y te sea grato hablar con ellos y que te escuchen. Pero vamos a ver... el mundo está lleno de gente patética con los que no puedes hablar más que de cuatro tonterías intrascendentes. También está lleno de gente de "chascarrillo" que no sabe más que meter cizaña y crear problemas donde, objetivamente, no los hay. Hay gente estúpida y gente inútil, gente torpe, gente de ideas deleznables y gente que, sencillamente, no me conocen ni me pueden juzgar. Estar con la gente no es raro. La frustración de que no se entiendan sí. Siempre ha habido clases sociales y no me refiero a los estamentos de la Edad Media. Quiero decir que me gusta más una caña en un bar de barrio con determinadas personas ( que son mi clase alta) que con otras que me importan menos en un bar megachic... Y si dos de esas personas de diferentes clases sociales están juntas le dejo la última caña a quien más quiero. Porque la vida es así de cruel, a menudo...

La ilustración es de Thomas Broome y está dedicada a todos los maquetiers que son lectores silenciosos del blog y, en especial, a aquellos de clase media-alta, véase Talamanca, Piticli y resto de especímenes del sector. Hacedla grande y flipad...

martes, 25 de marzo de 2008

Perfecto


La chica más deseada a este lado del río entra en el bar y se hace una especie de silencio mezcla de la envidia y la admiración. Otea el horizonte en busca de algún macho alfa digno de tanta clase y, evidentemente, sus ojos dan de lleno con los del hombre perfecto. La chica más deseada se acerca a él poco a poco, haciéndose hueco entre la multitud que puebla el bar a ritmo de Sabina. El chico perfecto sigue a mi lado con su brugal cola y, como es perfecto, hace que no la ha visto mientras yo le cuento mis cosas. La chica deseada le tontea, rodea y ronea... y el chico perfecto sonríe, habla educadamente, da calabazas (la gente se echa las manos a la cabeza) y retoma su conversación conmigo.

Miro al chico perfecto y le digo: ¿Por qué nunca te vas con ninguna? Me mira (perfecto) y me dice: porque mi amor ya tiene nombre y apellidos.

El chico perfecto mide 1'95, es moreno, tiene los ojos grandes, los labios carnosos y es una de las personas más inteligentes que conozco. Lástima que el chico perfecto sea mi amigo. Un abrazo, perso.

La ilustración es de Myron Macklin.

lunes, 25 de febrero de 2008

Hombres...

Como huyendo de un monstruo terrible... así acabe el sábado por la noche. Absolutamente horrorizada por la falta de capacidad de entendimiento de algunas personas, perdón, hombres. Pongo en situación. Un tipo de unos 35, con cierto parecido físico a eduard Norton pero en versión fanegas, periodista y cantautor ( para colmo de virtudes). Nos presentan, soy maja porque, joder, nos acaba de presentar una conocida común y yo acabo de verme sola el concierto de dos colegas (increíbles y brutales) pero llorones ellos y claro, emocionalmente inmersa en sus letras y tras una tarde de meditación zen, pues joder, qué quieres que vaya matando a la peña, NO, soy paz y armonía y saludo y soy maja...pero el hombre piensa " Tengo una oportunidad" y yo pienso "dios mío es el del medio de los chicos" pero sigo siendo maja. Hablamos del cine y de la música porque le dicen que yo también soy periodista y, de pronto, le importa que sea acuario y sabe que ya no estoy con el bajista y de pronto me invita a una cerveza...y yo acepto... porque soy maja y, sobre todo, porque nunca se dice que NO a una birra gratis. Pero claro, él piensa " esta quiere algo" y yo pienso " me está jodiendo el tampax"... Pero da igual porque a esas alturas de la noche ya tengo un escudo humano que me protege de él y dos birras de más y un yorugín supermono con el que no puedo tener nada porque estoy segura de que no me gustaría saber su edad y él (el de los chichos) con esa camisa a rayas diciéndome que me quiere conocer, que mi única oportunidad es esa noche y yo pensando " es nunca has tenido" pero, como soy maja, le digo que estoy ameba: que fagocito cuando tengo hambre y que, de momento, no me interesa su oferta y él se ofende y me dice " si te he pagado dos cervezas " y yo quiero decirle "Piensas que soy una puta que se vende por dos idem cervezas" pero NO. Soy maja y estoy zen y le digo " Pues gracias".

jueves, 24 de enero de 2008

Los creciditos...

Ayer estaba en el metro con Alcaudón cuando nos dimos de bruces con uno de esos entes sociales despreciables y sin definición posible a los que, a partir de ahora, llamaré los creciditos. Entran en el metro discutiendo un señor español (a todos nos quedó muy claro) con un plumas, estatura media, manos negras, apestando a coñac. Y un chico de color, alto, guapo, limpito... El español estaba gritándole no se sabe bien por qué mientras el chico, con toda su educación, le repetía una y otra vez ( paciencia de santo): no me toques, no me grites... El español, orgulloso de serlo, no para de intimidarle con sus miradas, gritos y actitudes. Sólo era capaz de decir: porque yo soy español y vete a tu puto país. Porque yo trabajo en San Fernando. Vete a tu puto país. Y le apuntaba con el dedo y le iba acorralando... El chico refunfuñaba para sus adentros en francés a lo que el "español" respondía que " me hables en mi idioma o te vayas a tu país"... Sin venir a cuento (juro que el chico no hizo nada) se llevó la mano al bolsillo tras amenaza de rajarle. Todos en tensión y yo a menos de medio metro. Por una vez todo el vagón estaba pensando "el español está loco". Era nuestra parada y me bajé pero ¿qué derecho te da a tí (pordiosero español de las BARRANQUILLAS) a intimidar y juzgar a un tío que sólo te está pidiendo que le dejes en paz?
Es una anédota, pero también es una actitud de vida de unos personajes que deberían ser EXTERMINADOS por el bien de todos.
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Pd: Lando se encuentra mucho mejor. Gracias a todos.

PD2: Los paros de esta mañana en el metro ( a parte de desesperarme) han hecho que coincida con un chico encantandor que me ha dejado una sonrisa y su número de teléfono. Seguiremos informando.

jueves, 10 de enero de 2008

¿Inestable = mujer?


Mi post de ayer suscitó una respuesta de lo más particular. Julio César decía que la rae se plantea aceptar inestable como sinónimo de mujer. Bien, tal y como yo lo veo el tema es así:

- Razones biológicas: el dolor menstrual y premenstrual nos afecta en la vida diaria haciendo que durante unos cuantos días al mes nuestra mala leche vaya en aumento. En esos días lo mismo pides mimos que sacas los ojos del vecino porque tus hormonas están revolucionadas y duele y sangras... Veamos un símil masculino. Imaginad una mano cogiéndo las partes pudendas que normalmente molesta pero no duele, claro que, de vez en cuando, aprieta con ganas hasta clavarte las uñas en los huevecillos. ¿Mola, no? Pues como nunca sabes cuando te va a dar, cuando te da te desestabiliza ¿raro, no?

- Razones inmateriales: Es verdad que las mujeres somos más complicadas que los hombres: somos más inteligentes, tenemos las cosas más difíciles (has pensado cómo puede ser el día de una madre que levanta al niño, ducha, lleva al cole, organiza la casa y trabaja? Porque el padre se levanta y va a trabajar, sin niño). También ocurre que, al tener más capacidad intelectual y una necesidad biológica de ser madres, nos complicamos más la cabeza con el amor. Pero, sinceramente, creo que nos dura más bien poco, porque resulta que lo que queremos es estar con personas que nos hagan sentir bien, nos hagan felices y que no nos compliquen más la vida. Sois vosotros los que nos complicáis la existencia con vuestros dimes y diretes, con vuestras medias tintas y vuestros " no sé". Los hombres decís demasiados "no sé, me parece, creo que..." que duda cabe de que sabéis perfectamente lo que sentís y pensáis pero lo expresáis tan bien como un libro cerrado (y eso nos cabrea y desestabiliza).

La imágen es de Thomas Allen.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Los incompetentes

En la categoría de seres humanos a los que vigilar se encuentran un tipo de seres humanos que, a menudo, pensamos que deberían ser exterminados. Se trata, cómo no, de los incompetentes. Los incompetentes son estos tipos que llegan siempre tarde al trabajo con excusas del tipo " joe, es que había un tráfico..." o " joe, es que se fue la luz y el despertador no sonó y me metí en la ducha y el agua caliente se jodió y por eso me he tenido que ir a casa de la vecina del 5º A a terminar de ducharme y por eso llego a las 12 y media pero a la una me tengo que ir porque he quedado en que tenía que ir a...( seguir así eternamente)". Suele concidir la extraña circunstancia en que el incompente de turno es el dueño de la empresa o su familia directa, con lo que su absurda manera de ser y trabajar no puede ser juzgada por la claridad de los hechos. Suele ocurrir también que este tipo de seres piensan, creen y están convencidos de que ellos mismos son el modelo de trabajador ideal: un hombre que lo da todo por y para la empresa y cuyo intachable currículum les ha hecho dignos merecedores del puesto que ocupan. Lamentablemente lo que ocurre es que son unos putos inútiles de narices pero con una cuenta en el banco del copón, por lo que puedes montarte un empresa, dos o 300 porque al banco se la suda lo que haces pero si tienes dinero eres uno de lo suyos, aunque seas un gañán en el trabajo.
Lo que más toca las narices de esta gente es que su supuesta profesionalidad hace que te miren siempre un poco por encima del hombro ( a tí, que llevas ganándote la vida honradamente desde hace años, pagando impuestos y viviendo al día porque la mierda de mil euros al mes no te dan para comer a día 30). Pero no, evidentemente ellos son más que tú porque EVIDENTEMENTE ellos tienen dinero y pueden creerse Dioses, Alases o Budas o lo que quieran... La clase social trabajadora somos para ellos nada: moscas, esclavos, mocos pegados en la pared. Y que no se te ocurra llamar la atención. Tú llámale para decirle que se ha muerto y tu abuela y él te dirá que él fue a trabajar el día que se murió su padre. Dile que tienes un problema en casa y tiene que ir el seguro y te dirá que de eso debe ocuparse el administrador de tu finca. Dile que tienes depresión y te llamará "débil mental"... cuando tú das el callo todos los santos días a todas las ***** horas (incluyendo horas extras). Y es que, queridos amigos, se merecen que les exterminemos como el cáncer social que son: biopsiarles, observarles y atacar sus genes para dejen de reproducirse y nos dejen trabajar en paz. Que no es pedir tanto...

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Los hombres


Ayer tuve una intensísima charla con el hada sobre los hombres. Aunque hablábamos de nombres en concreto, la verdad es que luego me quedé dando vueltas al asunto y llegué a una conclusión general. En la vida de toda mujer hay siempre tres hombres que actúan de manera más o menos simultánea. Son estos:

- El hombre del que estás enamorada. Es el que no eliges porque, simplemente, ocurre. Probablemente no se parezca a lo que has soñado ni remotamente. También es probable que no sea el más adecuado, pero estás enamorada de él. (Nota: no importa si es o no tu pareja)

- El hombre imposible. Esas historias inconclusas que te dejan con la sensación del ¿qué hubiese pasado si...? Aunque nunca están, no dejan de estar en ningún momento por ese si... De alguna manera es nuestra relación más fiel, porque al no estar concluída el hombre imposible puede ser el mismo durante toda la vida. Lo bonito de esta historia es dejarla siempre en si...porque si pones un final tienes que buscarte otro y, personalmente, prefiero idolatrar al mismo eternamente.

- El hombre con el que deberías estar. Normalmente es alguien con el que tienes mucha confianza. Un amigo del alma. Alguien con el que te ríes y compartes buenos y malos momentos. Alguien con el que sabes que podrías ser feliz PERO del que no estás enamorada y del que, probablemente, nunca te enamorarás.

Estos tres hombres son básicos en la estructura emocional de toda mujer que se precie (creo). Porque alimentan nuestros sueños y esperanzas y porque, para qué negarlo, nos gustan más los tíos que a un tonto un lápiz. Lo dicho, dejemos de quejarnos por lo malos que son y preocupémonos más de entender nuestras propias estructuras cognitivas (esta es la mía).

viernes, 16 de noviembre de 2007

Los viejunos

Ayer estaba en el Eroski que acaban de abrir al lado de mi casa (con precios irrisorios, oigan, que es la inauguración) cuando me vi rodeada de esos espícimenes humanos que suplican compañía y amor: los viejunos. El primer especímen a analizar a lo largo de la tienda era una señora de la edad, más o menos, de Matusalén y un simpático metro 40 que la convertían en la abuela tamagochi de la tienda. La señora en cuestión iba atraviada con una de esas faldas grises de abuela que parece que pican y una chaqueta marrón ( la pobre no debe tener quien la diga que esa combinación es mortal de necesidad) de esas que PICAN y que tanto le gustan a nuestra tercera edad. Su pelo sin lavar desde, aproximadamente, tres meses daban una idea de la precaria vida que la señora debía llevar.

Así las cosas, vista desde lejos, me pareció una señora de estas que te hacen pensar que pobrecita y que espero no acabar así. Mi idea de ella cambió drásticamente tras el primer contacto olfativo... Sï amigos, esta entrañable señora apestaba (y mucho) a orín. Entonces dejó de caerme bien porque, claro, uno puede ser muy pobre pero nunca ha de ser un CERDO. El caso es que la señora cuya pestilencia me atoraba decidió que mi compra y yo éramos un buen objetivo para sacarnos de quicio.

Lo típico, tú vas a coger algo y la vieja se adelanta y te mira con cara de ¡ respétame, soy vieja! pero en cuanto no miras vuelve a dejarlo en su sitio, momento en el que yo recuperaba lo que desde el principio debió ser mío. Todo era más o menos así hasta la sección zumos, en la que yo iba a echar mano al único representante de una sección única: el zumo de melocotón con uva. Y la señora me vio e intento robármelo, claro que mi metro y 68 me daba ventaja sobre ella. Y cogí mi zumo y la miré con cara de ¡Señora, no me da pena! y ella me odió.

Acabada ya mi historia de amor- odio con la señora llega la hora de hacer cola (esos momentos, madre mía). Mientras mi paciencia estaba poniéndose a prueba un señor de unos 70 se dedicó, básicamente, a desquiciarme mientras andaba con sus diatribas sobre si comprar en Eroski era o no era ayudar a la subvención de ETA y porque, claro, estos son vascos y etc, etc, etc... Madre mía que hartura de hombre... así que acabé susurrando algo así como " pues deje su compra que nosotros nos la repartimos y déjenos en paz" que le molestó tanto al hombre como a mi madre, que me miraba con cara de "hija no, por dios, no hables de política aquí". Así que mi madre, horrorizada hizo la 3- 14 y nos colamos, pagando automáticamente y llegando a casa para cagarme en paz en la tercera edad.